miércoles, 2 de mayo de 2012
ADN como el mapa prefigurado
Si bien el ADN otorga rasgos físicos, predisposiciones conductales, temperamento, no es estático e inamovible; muy por el contrario. A partir de las herramientas heredadas se va produciendo un proceso de construcción de destrezas, permanente en el comportamiento de una persona, generado por la experiencia.
En primer lugar, las modificaciones que se producen en el ADN implican un cambio conductual o un cambio en la capacidad conductual, y como el ADN es un código escrito en el interior de cada célula, esos cambios o adquisiciones son perdurable en el tiempo.
Además, estas modificaciones del ADN también se producen observando el comportamiento de otras personas.
La modificación dinámica del ADN en el transcurso de la vida va provocando un cambio conductual efecto de la adquisición y modificación de conocimientos, estrategias, habilidades, creencias y actitudes.
El ADN se modifica PENSANDO. El ADN resultante es un sub-producto del pensamiento.
Y la calidad del ADN resultante está determinada por la calidad, altura y profundidad de nuestros pensamientos.
El ADN es una biblioteca celular que compartimos con todas las especies de seres vivos; cada uno con el suyo propio, y que en gran medida es común, por causa de la filogénesis.
Pero de lo que vamos a ocuparnos aquí es de la modelación del ADN individual, más allá de los patrones heredados.
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